El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires clausuró 112 locales dedicados a la venta y reparación de celulares desde que reforzó los controles sobre el sector, hace dos semanas. Los procedimientos apuntan a detectar establecimientos vinculados con la comercialización de teléfonos de origen ilícito que son reintroducidos en el mercado como si fueran legales.
Durante los operativos fueron detenidas cinco personas y se secuestraron celulares, repuestos y herramientas utilizadas para reparar y modificar equipos. Según informó la administración porteña, entre los teléfonos encontrados había dispositivos de marcas como iPhone, Motorola y Samsung que contaban con denuncias por robo registradas ante el ENACOM o cuyos responsables no pudieron acreditar su procedencia.
Los controles se llevan adelante en el marco de un decreto que declaró la emergencia transitoria de la actividad y estableció un registro obligatorio para los comercios y talleres dedicados a la venta y reparación de teléfonos usados. Además, se reforzó la fiscalización y se suspendieron nuevas habilitaciones en zonas consideradas prioritarias, entre ellas Retiro-Microcentro, Balvanera-Once, Liniers-Límite Oeste y Chacarita-Villa Crespo.
Uno de los principales focos de los operativos fue el barrio de Once, donde inspectores de la Agencia Gubernamental de Control y efectivos de la Policía de la Ciudad inspeccionaron distintos establecimientos y galerías comerciales. En uno de los locales de La Recova se secuestraron 22 celulares, 79 módulos y herramientas de soldadura. Algunos de los equipos tenían denuncias por robo y otros no contaban con documentación que permitiera determinar su origen.
El jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, defendió los controles y afirmó: “Trabajen como gente de bien y dejen de vender celulares robados. Se terminó el vale todo en esta Ciudad”. Desde el Ejecutivo porteño sostienen que quienes compran teléfonos robados para desarmarlos y comercializar sus piezas forman parte de redes delictivas, por lo que los operativos combinan inspecciones comerciales con acciones policiales para combatir el mercado ilegal.